miércoles, 25 de mayo de 2016

Querer trabajar.

¡Hola! Hoy quiero escribir de un tema que ha rondado mi cabeza durante las últimas semanas: PEDIR TRABAJO. En dos semanas, aproximadamente, saldré de vacaciones tras haber concluido mi primer año de universidad. Ahora, esto será una noticia bastante buena para el reto de la generación de Millenials, pero yo soy una señora de 100 años y no puedo evitar pensar en que debería hacer algo productivo en los TRES MESES de descanso que tendré. 

La cuestión es la siguiente: más que tener miedo de una entrevista de trabajo, tengo tantos cuestionamientos respecto a la experiencia de pedir trabajo. Pónganse a pensar en todas las reglas, consejos, "do's & don't s"; y luego piensen en lo inútil que es todo una vez que se obtiene el trabajo.
Tal vez no puedo juzgar debido a que nunca he pasado por el proceso en primera persona, pero, si he trabajado y a partir de ahí he observado ciertos patrones.

De entrada, el/la aspirante al trabajo pasa por lo menos unas buenas horas armando el CV de manera que sea atractivo para el empleador. Así mismo se encargan de su vestimenta y ensayan lo que van a decir, y hay que aclarar que todo es completamente cliché. Y así puede durar una entrevista unos treinta minutos, llena de falsas cordialidades y convencialismos forzados, todo para finalmente escoger  al candidato adecuado según la escuela en la que estudió, o si tiene "palancas" para entrar. 

Mi molestia principal con todo esto es que nada fue relevante, porque una vez dentro de la empresa el empleado saca su verdadera personalidad, la cual puede ser buena o mala, pero algo es seguro, no tiene nada que ver con lo que proyectó en la entrevista. 

Finalmente yo pienso que aunque desde mi punto de vista, toda esta "ceremonia" de solicitud de empleo es tediosa y extraña, confió plenamente en que todavía hay empresas que realmente se interesan en contratar al solicitante más preparado y dispuesto, y no sólo al que tenía a su padrino dentro de la empresa. 

Mientras yo sigo pensando en que escribiré en mi CV, y cómo me acerco a una empresa que esté interesada en contratar a una niña con todas las ganas de aprender, me tomaré un café. Los mantendré al tanto del resultado de este nuevo capítulo en la serie de eventos ridículos que es mi vida.


lunes, 23 de mayo de 2016

Work lunch y proyectos.

El viernes pasado asistí a un evento organizado por el noveno semestre de la carrera de Hospitalidad en mi escuela, en donde la pase, genuinamente bien. Algo que no había mencionado es que me encanta quejarme, de todo en general, pero en éste evento, juro que no hubo ni el más mínimo motivo para hacerlo. Dicha convención se llamó "Experiencia a la carta" y consistió en una reunión muy personal con gente importante del ramo turistico. 

Todo marcho de maravilla y el rato que pasé ahí fue muy agradable. El desayuno, la compañía, los organizadores y el lugar brindaron un ambiente de cordialidad que me fue muy útil para llenarme de motivación otra vez. 

A veces me pregunto si elegí la carrera correcta y me da miedo pensar en que va a pasar conmigo una vez que termine, pero eventos como este, me inspiran. Oír de boca de profesionales, las experiencias tan bonitas en Marketing, Hotelería y gestión de restaurantes me da una vibra de positivismo que me llena el alma (por más cursi que suene, es cierto).

Plus, ver a los casi graduados de mis compañeros de ultimo semestre me hace sentir nostalgia de mi presente por querer vivir en el futuro (si es que tiene sentido), y pensar en que cada vez estoy más cerca de tener que organizar eventos así me pone ansiosa por trabajar y esforzarme. 

Además de que había dos hombres tan lindos, digo esto como breviario cultural, no es que tenga que ver con nada. Mi posición es completamente imparcial al respecto. O no...


lunes, 16 de mayo de 2016

Ella.

Hola. Me llamo Lizette, tengo 19 años y una urgencia incontrolable por escribir sobre qué pasa en mi vida. He intentado varias veces de escribir un blog, pero siempre termino desistiendo debido a que nadie lo lee. Ahora entiendo que lo que realmente importa es que yo me exprese. Soy de esas personas a las que le gusta mucho hablar, y mucho, pero casi siempre estoy callada. La vida (y la serie de Sherlock) me ha enseñado que es más importante escuchar y observar, antes de actuar. Actualmente estoy estudiando la carrera de Hospitalidad y voy en segundo semestre. Tengo ya una carrera técnica en turismo y estoy convencida de que elegí la carrera más adecuada a mi. 

Hablando de mi, puedo decir que soy considerada una persona extraña, pero al final ¿quién no lo es? Me gusta el vino, leer y las tardes lluviosas, detesto los ruidos que hace la gente al comer y la ignorancia, pero lo que más me puede molestar es la conformidad. 

En este espacio hablare de lo que me pasa en la vida y de lo que me pasa por la mente. Estoy en el proceso de convertirme en adulto y es a lo que más miedo le tengo, pero al mismo tiempo tengo muchas ganas de crecer y tener éxito.

Y ya sea que alguien me lea o no, espero esto le sirva a alguien, por lo menos me servirá a mi.